
Pastoral USS
Estimados sebastianos:
Todo año al concluir nos hace volver la mirada al humilde establo de Belén donde hace 2 milenios comenzó a reescribirse la historia humana. En el silencio y en la pobreza más grande la humanidad vería nacer a quien cambiaría para siempre su curso. Así cada año la Navidad recuerda a todo hombre y mujer la centralidad de Dios en la historia del mundo y de cada persona.
Así también en la vida universitaria hoy es necesario un nuevo nacimiento de Jesucristo, es necesario que no sólo los valores cristianos, sino la persona misma de Cristo renazca en el desarrollo de las ciencias, de las humanidades y del arte. Pues la historia del mundo y del Occidente en particular no puede ni deben ser entendidos sin El.
Hoy muchas voces quieren relegar la fe a la esfera privada, que nuestra fe en el Señor sea sólo en la intimidad de los templos y los hogares. Sin duda esto es importantísimo, y es un derecho que se ha ganado, pero tampoco se puede hacer silenciar la voz profética y humanitaria de la Iglesia. Callar a la Iglesia es callar a Cristo mismo, hacer privado lo que configuró la identidad occidental y latinoamericana es desconocer nuestras raíces, nuestro pasado y a nosotros mismos. Y esto no sólo en las grandes discusiones políticas o filosóficas sino también en el diario quehacer de tantos que parecen que lo cristiano es más una traba para el desarrollo, un conjunto de supercherías, un peso que debe ser limitado para que no estorbe. ¡Si no fuera por el cristianismo en general y el catolicismo romano en particular no tendríamos la institución que es la Universidad! Sin duda no podemos negar los grandes errores de los hijos de la Iglesia y nuestra propia incoherencia con lo que predicamos, pero no por eso se debe negar el aporte fundamental del cristianismo en el desarrollo de la ciencia, la cultura y el arte.
Sabemos que nuestra Universidad San Sebastián es una institución pluralista y nuestra labor pastoral se enmarca como aporte al desempeño académico, solidario y espiritual de los sebastianos. Celebramos la apertura a toda creencia de nuestra Universidad, pues estamos convencidos como Iglesia que la libertad de cada ser humano es una esfera fundamental de su dignidad. Por eso nuestro trabajo quiere ser inspirador de la vida sebastiana, lejos de encerrarse en dogmatismos añejos, queremos ser presencia viva e iluminadora del Evangelio que amamos y que creemos con todas nuestras fuerzas. Porque lo evangélico no sólo es alimento espiritual, sino en el encontramos las bases que nos han configurado como sociedad, que han inspirado los derechos humanos y que han sido motor de la justicia, la solidaridad y la caridad para millones de personas durante siglos.
Hoy nuestra Pastoral ha crecido lentamente entre los alumnos, diversos proyectos de solidaridad con María Ayuda en su colecta anual, con los trabajos voluntarios católicos Trabajo País, la Misión País en verano, con el Hogar Madre Teresa y con los niños de la Escuela Rep. Alemana de Chiguayante nos muestran la vitalidad de nuestros jóvenes, su compromiso real con quienes sufren y su capacidad de entrega. Ellos son muestra de la vitalidad de la Iglesia y como han contagiado a sus compañeros de la Universidad en estas instancias. Estamos concientes de las aberrantes desigualdades de nuestra patria y de la urgencia de cambiar las estructuras de injusticia, por eso nuestra respuesta es ofrecerle a nuestros alumnos y alumnas que los grandes cambios sociales se producen en el cambio personal, en la solidaridad vivida en lo pequeño, en la sala, en el estudio y en la casa. La misión del universitario cristiano y católico no puede reducirse a un conjunto de actividades solidarias, sino al alegre ejercicio de lo solidario en su cotidianidad.
También ninguna actividad puede reemplazar el desempeño académico de excelencia de cada estudiante. Un país justo, solidario y cristiano necesita abogados, médicos, enfermeras, profesores, ingenieros, psicólogos, investigadores y artistas empapados en el Evangelio, con una sólida fe y con una gran capacidad de entender el mundo en sus diversas dimensiones y de dialogar fecundamente con todos. Y en formar esos profesionales cristianos de excelencia es que como Pastoral queremos jugárnosla.
Es labor de los docentes y nuestra ofrecer a quienes quieran formarse espiritual, intelectual y socialmente todos los espacios para un desarrollo integral. También queremos dar espacio para quienes nos une la misma fe, nuestros hermanos evangélicos, dejando de lado prejuicios infundados nos alegra este año haber comenzado un dialogo sincero que esperamos que profundice el 2008 en actividades concretas entre ambas instancias, así construimos lazos de entendimiento y fraternidad entre quienes tienen una misma fe en Cristo el Señor, como lo quiere el Santo Padre Benedicto, que entre las principales metas de su pontificado está la unidad de los cristianos.
Otro motivo de alegría y sano orgullo es estar comenzando una pastoral de funcionarios, pues ellos son parte fundamental en el desarrollo de la institución y como Pastoral es nuestro deber velar por todos los miembros de la USS. Esta instancia se destaca por el compromiso social que han tenido en la campaña de recolección de leche y la Navidad compartida en el Hogar Madre Teresa de nuestra ciudad. Tanto estos lazos, como los que tienen la Pastoral de alumnos, quieren proyectarse el 2008 en un modo más serio, donde la Universidad preste servicios voluntarios a las necesidades escolares, psicológicas y sociales de los niños que servimos. Nuestra meta es consolidar un espacio formal de voluntariado sebastiano, y ya hemos avanzado con los nexos con Águilas y con la Federación de estudiantes FEUSS. Igualmente estamos atentos a las necesidades que el cuerpo de auxiliares tiene, aunque son de una empresa externa, los brazos de la Pastoral se extienden también con ellos en la asistencia espiritual y social que requieren. Ahora nos queda el desafío de tener una instancia de atención religiosa y, de modo especial, formativa para el cuerpo docente sebastiano, donde encuentren la respuesta clara y convincente de la Madre Iglesia en bioética y en doctrina social, en que sean iluminados por el evangelio la economía, las ciencias sociales, la educación y tantas otras disciplinas que requieren ser enriquecidas y elevadas por el mensaje liberador de Jesucristo.
Como Pastoral esperamos y oramos para que podamos tener el año que se aproxima un lugar propio donde congregarnos, un lugar consagrado a Dios, una capilla para la Universidad, con San Sebastián como patrono. Lejos de querer imponer nuestra visión, la capilla sería un aporte concreto a todos los sebastianos, sería ofrecer un espacio de silencio, de meditación y de encuentro personal con Cristo. Sería un lugar para gestar los proyectos de voluntariado y servicio, contando con atención personalizada, con Eucaristía semanal, Adoración del Santísimo Sacramento frecuente, etc. Este deseo se lo expresamos a don Enrique Lantermo, del que también agradecemos la sorprendente curación que tuvo, fruto de la intensa cadena de oración a los que muchos nos unimos.
En este año que concluye nuestra Pastoral USS ha crecido en los alumnos vinculados a ella, se forma la Pastoral de funcionarios, tuvimos Misa semanal, atención permanente en la Universidad, múltiples instancias de solidaridad en diversas áreas e instituciones y lentamente forjamos una identidad católica sebastiana, que esperamos también extender el próximo año a la sede Las Salinas de Talcahuano.
Finalmente rogamos a la Santísima Virgen María, a la que consagramos una pequeña ermita en el campus en su mes, signo de nuestra presencia como Pastoral y como Iglesia, ella que nos trajo a Cristo, haga nacer de nuevo en cada uno de nuestros corazones a su Hijo Divino en estos días que celebramos su nacimiento. Que sea la Madre del Señor y Madre nuestra y San Sebastián, patrono de nuestra Universidad, quienes protejan a cada uno de nuestros alumnos, docentes y funcionarios, para que todos vivamos en profundidad el misterio de Navidad, el misterio del Dios se hace niño en Belén y se proyecte en el año 2008 que se inicia.
¡A todos deseo una muy feliz y bendecida Navidad!
P. Francisco Basañez
Capellán USS Concepción
Ramiro Mendoza
Coordinador Pastoral USS Concepción
pastoralconcepcion@uss.cl



















